Una nueva administración llegó al Fondo de Garantías de Depósitos (FOGADE) la primera semana de Mayo. Jesús Caldera Infante sucedió en la Presidencia a Rómulo Henríquez, luego de que éste sostuviera una larga disputa con el Ejecutivo Nacional en torno a la donación (“transferencia gratuita”) de activos de FOGADE para ser utilizados en la misión Vuelvan Caras.

FOGADE es una aseguradora de depósitos bancarios. Es un organismo que recibe aportes obligatorios de la banca (0.5% anual del total de depósitos) y los invierte en activos, con la intención de tener una cartera suficiente para avalar los depósitos de los ahorristas (hasta 10 millones de bolívares) en caso de que alguna institución financiera sufra una crisis de liquidez. Este seguro es obligatorio para todas las instituciones del sistema financiero, y su objetivo es reducir el problema de riesgo moral que existe por la falta de información que tienen los “pequeños” depositantes en relación con la forma en que sus ahorros son invertidos.

Desde comienzos del presente año el Ejecutivo Nacional comenzó a ejercer presión para que FOGADE le transfiriera sin costo parte de su cartera de activos, 320 inmuebles y terrenos, para su utilización en la misión Vuelvan Caras. La Presidencia anterior se negó, accediendo a transferir los activos solamente a cambio del valor de mercado correspondiente. Con esta actitud el Dr. Rómulo Henríquez estaba evitando un daño patrimonial a FOGADE, garantizando así la solvencia del organismo para con sus asegurados (el sistema financiero) y en última instancia para con los depositantes.

Esta disputa culminó la primera semana de Mayo con la destitución de Rómulo Henríquez y el nombramiento de Jesús Caldera Infante. Una de las primeras tareas que acometió la nueva presidencia consistió en clasificar a los más de quinientos empleados de acuerdo con sus preferencias políticas en una escala del 1 al 7, abarcando desde “chavista radical con participación política” hasta “oposición radical con participación política”. Una vez finalizada esta tarea se procedió a redactar y enviar las correspondientes cartas de “remoción” a todos aquellos clasificados de manera arbitraria como oposición, con o sin participación política. En este proceso de “depuración” han sido despedidos más de 80% de los cargos gerenciales, algunos de los cuales acumulaban una experiencia técnica de más de 18 años en el organismo, indispensable para una institución con una misión de naturaleza técnica muy específica. Si bien la ola de despidos ha hecho clara distinción de la condición política, no ha sido igual en el caso de la condición social, saliendo por igual secretarias y asistentes administrativos, porque "arrastraban una cultura no cónsona con el proyecto que está contemplado para el desarrollo socioeconómico de la nación".

Desde entonces, 319 inmuebles y terrenos han sido transferidos sin costo al Ejecutivo Nacional, y actualmente se encuentran en proceso otros 49. Dentro de los nuevos lineamientos de política la nueva presidencia ha propuesto a la subcomisión que adelanta la reforma a la Ley General de Bancos (LGB) elevar a 2.0% el aporte que hace la banca a FOGADE. Entre las nuevas propuestas también se encuentra destinar 30% de los ingresos anuales de la cartera de FOGADE al “fondo de desarrollo social endógeno”.

"No vamos a desatender el rol económico, pero también vamos a acentuar nuestro papel en lo social y lo político, porque yo no dejo de ser un actor político por el hecho de estar aquí, en FOGADE". De eso sí que no cabe la menor duda.

Miguel Ángel Santos